martes, 31 de enero de 2012

Pequeña Desconocida.

Hola, desconocida amiga. Te conocí sin conocerte. Aún no sé si para ti existo, tú para mi si. Te veo y me crecen los nervios. ¿Cómo te llamarás? Eso aún no lo sé. Intento atreverme a hablarte pero soy una hormiga para tus pies. No me ves y ya siento que te quiero. Los días pasan y tu pelo me alumbra como un farol en la oscuridad. El color de tu mirada prende como una fogata esa extraña sensación de conocerte más. Tus labios rojo carmesí son dos dulces gotas de vino tinto que pueden saciar mi sed de conocerte. Tu carisma es reconocible. Saludas a todos y miras el horizonte con visión de Águila. Soy un loco que no sabe hablar y sólo piensa en como hablarte.

Buscarte es la solución, encontrarte es el problema. Vuelas como paloma libre, danzando en el aire y te respiro, convirtiéndote de una utopía a una realidad. Te conozco, pero tú no sabes quién soy. Te miro, no me miras. Te quiero, pero no me quieres. ¿Qué hacer? Lo más fácil es dejarte para no saber jamás un detalle de ti. Lo que hago es lo difícil: buscarte. Todo aquel que quiere un sueño debe buscarlo hasta realizarlo, cueste lo que cueste, superando obstáculos y sin importar el qué dirán. La locura es un gran aliado cuando conoces a alguien sin saber algo de su existencia. La perseverancia de buscarte durante días es una muestra gráfica de que tarde o temprano obtendré resultados. Lo conseguí.

No sé quién eres, no sé quién fuiste y tampoco sé cómo serás, el tiempo me dará las respuestas y sólo sé que soy un navegante que zarpó desde un puerto seco para atracar en un destino desconocido. No tengo miedo al fracaso, porque hay veces que de las derrotas obtenemos triunfos, ya que aprendemos lecciones de vida y así no cometemos errores en el futuro próximo. Juégatela. Si quieres a alguien de verdad, no pierdas más el tiempo, y sé valiente. Vence tu vergüenza y gánale al miedo a fracasar, si al final de cuentas, el que no se tira al agua, no cruza el río. 

Silencio. Sí, silencio dije, para aquel que no aporte nada con su boca de piraña que destruye al que a armado un futuro sin problemas. Lucha como nadador contra la corriente y llega a la meta aún estando cansado, porque cuando obtienes lo que quieres, se disfruta más que cuando tienes lo que no quieres. Sé un soñador de palabras y un Ingeniero de compañía. Conviértete en Gerente de buenos momentos y en un Administrador de felicidad. Tú eres quien maneja tus tiempos, tus palabras, tus pensamientos y tus actos. Recuerda que un paso en falso puede dañarte a ti o dañar a otro individuo. Medítalo mucho, pero apuesta siempre a que lograrás tu objetivo. Si yo conseguí lo que buscaba, ¿Por qué tú no?. Todos podemos, sólo depende de cada uno.  (Quiero darle un reconocimiento a Marcos Moreno, ya que gracias a él logré canalizar todo esto).




No hay comentarios:

Publicar un comentario