domingo, 19 de febrero de 2012

Inesperada Partida.

Calles de hielo seco caminé a pies descalzos buscando una ruta, el cual no tenía rumbo y tampoco una brújula. La sorpresa aparece cuando tu destino no está destinado a hacer lo que deseas, sino que los pequeños detalles te hacen impredecible el futuro próximo. Tu blancura se apaga con el gris de tu mirar. Sonánbolamente abandonas el ruedo y apareces como la sombra del delincuente que roba el corazón de tu ser amado y lo destruyes como la locomotora que escapa de la vida.

Escondido en los callejones del olvido se anidan los bellos momentos que vivimos. Surco de lamentos y tristeza abrió la lagrima que derramaste, pequeña princesa de castillo sin blindaje. Lloraste sin sentido alguno y tus ojos se hincharon más que tu corazón destrozado. El fin no esperaste y llegó tan rápido como las nubes cuando llueve. Copos de nieves entablan tu despedida de la relación austera y frágil. El ruedo continuo te presentaba al mismo personaje sin avalar su expresa presencia, pero llegó la hora de partir y no fuiste capaz de valorar el tiempo de la estancia en la tierra.

Tienes la gloria arraigada en tu entorno, pero no tienes el vale que te acompaña el día en que se va tu cercano. Familia, amigos y conocidos se unen a la hora de despedir y tú no tienes coraje de hacerlo. La fecha expiró y nunca te acercaste a decirle te quiero, hasta que lo ves en la cripta. La flor se marchita lentamente cuando se arranca de la tierra, pero también se marchita cuando se descuida. La base de tus pies es un amovible piso que te deja caer al momento de decir adiós.

Valora a las personas que quieres y amas, y si vas a amar, que sea de verdad. No ames por cumplir, ama por sentir. Amar no es jugar, es una unión espiritual. Nadie tiene la vida comprada y no sabemos si al salir del hogar volveremos nosotros o si estarán los que se quedaron en casa. Tú, yo y todos somos esclavos del pasado y administradores del presente, pero el futuro no está comprado, por ende, valora lo valorable y elimina lo que puedes desechar. Si debes abrazar, hazlo, si debes decir un te quiero, hazlo, si debes emocionarte, llora, si debes alegrarte, rie, eso no lo podrás hacer cuando nos vayamos.

sábado, 18 de febrero de 2012

Y, ¿de qué hablamos?

Entendimiento. Eso se necesita a la hora de querer comprender lo que dices, lo que hablas o lo que callas. Nadie entiende cuando no hay claridad, a menos que seas un vidente y puedas leer esos mensajes subliminales que no comprende nadie. Ya no sé que hacer, si dejarte hablar sin tomarte atención o sencillamente... hacer nada. Pero el meollo de todo es comprender lo que nos pasa en el día a día. Conocemos gente nueva siempre, de manera constante y eso se convierte en algo interesante. El hecho de trabajar me ha consumido más de un 70% de mi tiempo, quedándome lugar sólo para dormir y volver al ruedo. La noche es mi fiel compañera, estando conmigo desde el instante que salgo de la casa, hasta que vuelvo a ella. La oscuridad de la calle es como la oscuridad de tu alma, infante sin sentido.

El porqué de las cosas no siempre se obtiene de instantáneamente. Sólo sé que aquel personaje se ha convertido en un actor de primordial esmero, siendo capaz de detener la faena por mirar su sonrisa buena y su cara de belleza. Las horas pasan y el reloj se detiene por 10 segundos siempre en tu aparecida. No sé que decir, ni que hacer, sólo mirarte y soñarte.

El remordimiento ya no corrompe mi mente cuando pienso las cosas. Tú fuiste capaz de surcar el destino y no te arrepientes, sólo pides el perdón. Yo puedo perdonar, pero nunca olvidar. La confianza se rompe fácilmente y esta vez no fue la excepción. Creí en ti como nadie más y fallaste causando rabia y desilución, pero no te puedo juzgar, no soy quién para hacerlo, aunque tampoco quedará sin sanción el pecado capital.

sábado, 4 de febrero de 2012

Distancias sin instancias.


¿Cómo saber qué es lo que te sucede?, ¿cómo saber más de ti?, ¿cómo lograr adentrarme en tu vida y calar hondo de manera tal que seamos buenos amigos?, ¡dime cómo por favor! El motivo y circunstancia por la cual nos conocimos están claramente marcados, pero no tenía jamás pensado el conocerte, el que tú ingresaras a un camino con vaivenes impredecibles, pero que de una forma u otra somos capaces de tenernos en contacto. Cada detalle, cada fecha, cada instante, cada momento, lo atesoro como si nunca más te vuelva a ver. La separación de contacto no es un camino viable, pues la mente no sabe olvidar y tampoco ocultar, ya que nadie dijo que el verano era para olvidar, sino que resurgen sentimientos y te vuelvo a recordar, como si te tuviera a un costado mío, siendo que no sabemos dónde estamos, sólo sabemos con quién estamos y a quién pertenecemos: a lo imposible.



Entrar en sueños vagos no es lo más aceptable al momento de recordar y de conversar. Pensar en un presente favorable y surcar un futuro sin trabas, dejando lo que es del corazón en un libre actuar y eliminando del actuar racional lo que es de la cabeza y el pensamiento. Maldita sea la hora en que mi actitud fue descortés, cayendo en estupideces que por desesperación intentaba realizar, que al final lo único que provocan son llagas de una cercanía lejana, de una relación sin relación, de un sueño inconcluso. Amarrarte jamás lo haría, tu espíritu de libertad y esas ansias de hacer lo que tú quieres te hacen una persona única, diferenciándote del resto no por tus actitudes negativas, sino que por tus aptitudes positivas que llevan al resto de las personas a tildarte como alguien adorable, pero siempre de bajo perfil.

El desafío se plantea al momento de que día a día nos alejamos más, pavimentando una calle que en cada momento se duplica la distancia y que encontrar la unificación de la actividad, no es más que una utopía de reyes mágicos, que arrebatan al corto andar ese ímpetu de forjar un camino alegre, transformándolo en algo inalcanzable, en un encuentro utópico, sin desenlace marcado y que la variabilidad de las coordenadas para encontrarte sólo me permiten perderme en un bosque virgen inexplotado, sorprendiéndome con cada rama de tu vida, transformándolo en un bosque maldito, sin deseos de explotar y con ganas de tirar todo al tarro de la basura. Pero dentro de toda esa oscuridad que nos pueda unir, existe un punto en que logramos el entendimiento de manera inflexible, siguiendo patrones poco fundados aunque intentando encontrar un solo final: verte.

Jamás me comprenderías mi capacidad de crear instancias fantasiosas o virtuales donde poder verte. Mi locura por lo ilógico va más allá de lo lógico,  porque lo lógico, para mi lógica, no es lógico, sino que es una instancia para corromper los estatutos de la comunicación, siendo capaz de hacer lo más pensado, hasta lo más impensado, pudiendo viajar por cielos oscuros en la búsqueda de mi destino, ese destino que no tengo definido, pero que pronto lo definiré, intentando la membresía de la vida y proyectándome como un futuro hombre de bien con actitudes del mal, sin ocultar el abismo que daña al resto de los mortales habitantes de mi poco agraciada y valorada vida.

Lo hice bastante mal, pero es inaudito culpar al código de injusticias por mis actuares, ya que el desenfreno y el descontrol sembrado por mi actitud, produjo sus frutos y me vi en la obligación de cosechar sombrías etapas de un incontrolable e indomable carácter y de una magra actitud con el resto de los individuos que habitan a mi alrededor, provistos de sus utopías del dinero, creyendo que con un buen par de ceros lograrás la felicidad absoluta, no percatándose que, directa o indirectamente, somos consumidos por una máquina que se llama dinero y su mejor presentación plásticoartificial llamada tarjeta.

Harina de otro costal es la humillación que rendimos al tributar un vil billete, eso corresponde a quienes construyen su felicidad bajo el dinero, construcción que está hecha a bases de mentiras y provistas de cimientos arenosos que no resisten los embates de los ataques bursátiles.

Nuestra nación posee una geografía única e inigualable, en eso podemos concordar muchas personas, pero yo siempre me pregunto: ¿por qué tienen que existir distancias tan marcadas? Dilema difícil de explicar al momento de mirarlo bajo el lente humano, aunque comprensible de manera total al recorrer las horas de camino entre un lugar y otro. Vivir en San Bernardo no provoca una gran plusvalía dentro de la zona urbana del Gran Santiago. Ubicados a dieciocho kilómetros lineales exactos del seudollamado kilómetro cero de Chile, la plaza de armas de Santiago, somos mirados como el patio trasero de la cuidad, como la ruralidad dentro de la urbanización, como el campo dentro de la cuidad. Pero qué carajo me importa a mí vivir a tan marcada distancia, si esos dieciocho kilómetros bordean el diez por ciento de distancia a ciudades y comunas que más me interesan a mí.

Nunca he vivido fuera de Santiago, o de San Bernardo. No sé qué se sentirá ser “afuerino” y llegar a una ciudad colapsada por las partículas de humo mezcladas con aire, haciéndolo un elemento vital demasiado tóxico, o cómo será llegar a una ciudad donde el agilizado ritmo de vida se adapta desde el nacimiento de los niños y que intentar la adaptación de la manera de vivir, luego de pasar una vida más relajada en regiones, es una tarea maratónica, produciendo cambios de ánimo y el tener que adecuarte a situaciones poco decorosas, dignas de una bajeza suburbana y poblacional, pero que al estarlas viendo todos los días se convierten en paisajes y postales de culto. En fin, me importa otro carajo es vivir en Santiago, por mí, me iría a sur a explorar la flora y la fauna chilena.

Extrañarte es un sentimiento que nace desde las profundidades de los sentimientos de este personaje poco conocido. Al recaer en tu duda de por qué te extraño, recaigo en ese sentimiento de porque rayos no me dices gracias, pero jamás he recibido otra respuesta que un por qué. Que le voy a hacer, así eres tú, así te voy conociendo y así te quedarás, a menos que comprendas el porqué de tu por qué, sabiendo que te extraño aunque no te lo expliques.

Me siento afortunado de tenerte. Pero es algo raro, ya que te tengo, pero no te tengo. Son enigmas algo irrisorios pero que resolverlos sólo dependen de actores conocidos y que sus decisiones nos afectan directamente. Cada palabra emitida por ti, venga de donde venga, es una gota de alegría que sacia mi sed de tenerte. Acercarme a ti no lo podré ni aunque fuera un esclavo, pues las condiciones no están dadas para hacerlo, aunque mis intenciones si lo están.

Encontrar un lazo afectivo contigo se hace una tarea muy adversa, pues los canales de entendimientos son muy limitados y siempre me veo en mi autoobligación de ser mesurado con mis palabras, de no ejercer presión para no provocar molestias y a la larga, no perderte. Mi pensamiento siempre ha sido que es mejor tener un centímetro de ti, que no tener nada, porque con ese centímetro se podría tejer una buena amistad, ya que no existirá jamás la posibilidad de avanzar más en el diálogo. La sinceridad duele o incluso corroe, pero es lo mejor, y siempre soy sincero y planto los pies muy bien sobre la tierra, y sé que ese muñeco ubicado en la fruta de tus cercanías no es un objeto de culto, sino que es una inalcanzable legitimidad, existe, pero no está. Afortunado es él y sin gracia a la vez.

viernes, 3 de febrero de 2012

Separación con sabor a final.

¿Por qué te vas? No entiendo el motivo. Yo que aposté todas mis fichas por ti, que fui capaz de caminar miles de pasos y avanzar hacia un destino desconocido y jamás lo valoraste. Tú, radiante como un ángel, eres el demonio sin alma. La gracia de tu desgracia es que al ser impredecible te vuelves en una monotonía insípida, doblando las esquinas con miedo de dejar huella y sin seguridad de lo que haces. Piensas en el futuro sin haberlo vivido. El pasado te importa más que tu presente. No le das confianza a nadie por tu inseguridad, actúas como infante y ya no lo eres. Sencillamente no cambiarás, serás igual por mucho tiempo hasta que te hagan entender todo. Yo no perderé más el tiempo ni la ilusión por hacerte cambiar, tampoco instaré a que comprendas el mensaje. Para eso tienes a tus amigos, que increíblemente te dejan ser así, pero confundes amistad con compañía y no sabes la utopía que existe al pensar que es lo que tú quieres de verdad.

Desapareces las semanas y apareces sin aviso. Dejarte de lado es más difícil que verte. Lo espectacular de todo es que el Karma actuó y preparó que tu partida no fuera percibida. Llegó un delicado cuerpo mortal con voz de canto de un ruiseñor, cabello angelical y una personalidad distinta a la tuya. Haz y recibirás. Hiciste y te irás. Algún día comprenderás que dejaría y realizaría muchas cosas por buscar la perfección, pero no, ya no lo sabrás, porque perdiste tu oportunidad y ya existe la persona indicada. No te conozco completamente, pero ya no me preocuparé de hacerlo. Tengo a quien conocer, persona de mismo pensamiento y de igual actuación.

Vete ya, paloma sin destino. Locura de calle que paseas practicando el dolor, pero no te das cuenta de ello. La amistad es la base de toda relación, pero si no eres amigo de nadie, ¿cómo lograrlo?. No te considero una perdida de tiempo ni de esperanza, sólo fuiste una hoja de esta Vida, pero escrita con lápiz rojo. Rojo es el color que la identifica a quien no es como tú. Tú no serás pasado jamás, sólo ya no serás parte del presente. Suerte en tu futuro y tu presente, porque tu pasado ya está manchado.

jueves, 2 de febrero de 2012

Enero, 31.

Setecientas cuarenta y cuatro horas; Veinticuatro mil quinientos treinta y dos minutos; Un millón cuatrocientos setenta y tres mil, ciento veintiséis segundos y muchas cosas se nos fueron hace 24 horas atrás. No es que sea bueno para las matemáticas, sólo es que me gusta calcular un poco las cosas y que todo sea más preciso. Trabajé 26 días de los 31, eso es mucho. Hubo un superávit de un 1000% en comparación al año anterior, puesto que nunca le había trabajado un día a nadie legalmente hablando.Cambia todo cambia, tal cual lo dice la canción popularmente conocida. Una deuda y una bicicleta me acompañan en mis 28 días que me quedan de febrero.

Lo más interesante de todo es que cuando comienzo el día, lo termino con el mismo optimismo que cuando di mi primera pedaleada. Pasear de noche es una gratitud cuando regresas a tu hogar, aún así vayas cansado o triste. Perderte vacaciones, viajes, descansos, levantarte y acostarte tarde, salir con amigos y demases, es un detalle a la hora de recibir el sueldo, aún así si no ves un peso, pero lo agradable es que te lo ganaste tú, levantándote a las 5:30 de la mañana o acostándote a las 21:00 horas, soportando ese extraño frío de la mañana y ese conocido calor de la tarde, para que llegue el día del pago y goces de cada peso ganado.

No soy un capitalista, no lo defiendo ni lo rechazo, sólo lo critico, pero igual termino inmerso en el sistema económico. Aprender a responsabilizarte es algo bueno que te deja un trabajo, más que el dinero o las cosas que te quedaron al gastar el billete. Conocer a muchas personas, crear lazos con otras y darte cuenta que vale más una sonrisa que un ceño fruncido es algo impagable. Recibir consejos y ánimo es pan de cada día en el lugar donde desempeño.

Llegué a trabajar de noche haciendo netamente aseo, pero terminé trabajando en una lavandería, donde ves a decenas de personas y compartes con ella aunque sean diez segundos. Siempre comprendí que al estar en un lugar donde compartes con gente, es extremadamente necesario el trabajo en equipo. Coordinarse en lo que hay que hacer, en lo que debes hacer y hasta en lo que no hiciste, crea una sincronización que tarde o temprano aprendes de memoria. Ocupar tu memoria y aprenderte nombres y códigos fue lo que me pidieron, a lo cual creo que no he fallado. Lo que nunca debo olvidar es entregar una palabra de aliento y esbozar una sonrisa,e incluso, conversar un breve instante es bueno, ya que es algo tan sencillo pero muy eficaz para recomponer energía física y psicológica.

28 días le quedan al mes, 24 días de trabajo me restan. Lo mejor de todo es que voy con ganas a trabajar. Con todo esto aprendí a valorar el día domingo, que aunque sea fome, es el único día libre que tengo. Que te feliciten por escuchar música "comunacha" -como llegué a escuchar por ahí- es algo que lo encontré raro. Entablar conversaciones con gente que no me sé ni su apodo es ... no sé, algo bonito, porque sociabilizas y conoces muchas perspectivas de variados temas. Antes de trabajar no pensaba ni quería hacerlo, sólo lo hice porque recordé a mi papá cuando siempre me dice: "Hijo, el tiempo que pasa no vuelve" así que aproveche mis 2 meses.

La idea era expresar todo lo que me pasó en enero, pero como que no sucedieron muchas cosas. Conocí gente, me levanté temprano, me acosté temprano, dormí poco. entable conversaciones, conocí otras perspectivas de algunos temas y lo mejor de todo es que me queda un gran legado: No le temas al trabajo, porque el trabajo te saca de abajo.